lunes, 17 de mayo de 2010

Una Consulta; Dos reacciones

Un señor se acerca a un bufete de abogados. Pregunta a la secretaria si lo pueden atender. Ésta le dice que sí, pero que tendrá que esperar al ir sin cita previa.

Al cabo de una par de horas de espera por fin lo llaman y le formula la consulta al letrado. No voy a relatar la consulta y el asesoramiento por parte del abogado, sería demasiado largo, aburrido y no viene al caso. Pero sí decirles que el señor quedó satisfecho y le agradeció al jurista la forma de atenderle y la tranquilidad que le había transmitido, ─ ahora ya sabía a lo que atenerse.

El cliente salió del despacho del abogado y accedió al despacho de la secretaria.

─¿Señorita que les debo?

─ 50 € señor.

─¡¡¡ 50 € me cobran por la pregunta!!!

─No señor, jamás cobramos las preguntas, lo que cobramos son las respuestas.